No me da vergüenza decir que lo eras todo para mí.
Tantos momentos solos,intensamente solos tu y yo.
Sólo necesité gritar durante un siglo nada más `para que llegaras a mí..
Sufrí,lloré..pero mereció la pena esa espera. Poco a poco sentía como lo iva consiguiendo, y como ese esfuerzo mereció la pena..
Duró el tiempo que tubo que durar, y sucedió lo que tubo que suceder.
Se fué, pero nunca olvidaré aquela pequeña historia que sin yo esperarme se hizo realidad.
PD: Nadie más, ocupó tu lugar. 12#

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